26.3.13

El mejor amigo

Era un viernes como cualquier otro, hasta que a uno se le escapó contar que yo era el chancho. Inmediatamente ella, a quién yo ya conocía, me dijo "vos sosss?". Yo mitad avergonzado mitad liberado asentí con la cabeza. ¿Qué otra me quedaba? Yo había sido, ya no era.Ahi estábamos, frente a frente, dos personas que habían intercambiado mucha data, mucha opinión, siempre desde el "usted" característicos. Dos personas de distintas edades, ella unos 15 años mayor que yo, pero recién ahora lo sabía. Nos sentamos a hablar un rato. Bueno, ella hablaba, yo escuchaba.

No sé cuántos lo saben pero durante aproximadamente dos años el blog dejó su lugar a un contacto de Facebook que se llamaba justamente No culpen al chancho. El objetivo había sido promocionar el blog, llevar a la gente a que lo lea. Pero mutó en otra cosa.
"No culpen al chancho" pasó a ser simplemente "el chancho". ¿Cómo lo hizo? entrometiéndose, todo el tiempo en todos los lugares, comentando, comentando lo que otros comentaban. Oportuna e inoportunamente. Extrañamente era bien recibido la gente respondía los comentarios ¿sagaces? ¿graciosos? ¿ocurrentes? ¿efectivos? ¿inesperados? ¿absurdos?. Así fui acumulando "amigos" "seguidores" "cómplices". Nadie sabía quien era, nadie podía sospecharlo, muchos pensaban poder adivinarlo. Alguno que otro lo hizo, algunos acusaron a la persona incorrecta. Las personas de mi entorno estaban al tanto y me hacían el juego perfectamente. No deschavaban, no tuteaban, etc, etc. Eventualmente Facebook descubrió que el chancho no era una persona y cerró la cuenta. Ya nunca regresé, ya no sería lo mismo.

Ese viernes me senté a charlar con ella, una declarada "fan del chancho" y entonces por primera vez alguien que no era de mi entorno me contaba en persona qué era lo que pasaba. Lo primero que me dijo era que el factor intriga era fundamental, que en su grupo de amigos había muchos amigos del chancho y que entre ellos siempre pensaban que estaba el chancho "es uno de nosotros" se decían. Por otro lado, aparentemente el chancho estaba siempre ahí (decididamente al pedo) atento a lo que pasaba para intervenir.
"yo a veces me levantaba y encontraba alguna ocurrencia tuya o alguna publicación o algún comentario y ya mi día arrancaba distinto". "El chancho era eso. Un poco de todo y siempre positivo, siempre intentando hacer el bien".

Acá corto, porque lo que sigue es más de lo mismo. ¿Por qué esto me parece contable? Porque yo extraño al chancho, extraño lo que generaba, lo que devolvía, la cuota de creatividad que permitía. El contacto con tanta gente, anónimo si, pero que enriquecía la creatividad, me permitía conocer cosas que de otra forma no conocía. Que gente que yo admiro mencionara lo que yo hacía, que cada tanto alguien dijera lo que me dijeron ese viernes: que les servía.

Nunca supe sacarle rédito a eso, no sé bien por qué. Rédito económico, redito personal si. Muchos estados de ánimo fueron canalizados a través del chancho, en momentos de terrible soledad el chancho me dió la chance de estar acompañado de alguna manera. Por intermedio del chancho reencontré cosas en mí y alrededor mio que me llenaron de felicidad.

¿Cuál fue el origen del chancho? Una vez caminando a mi trabajo vi una señora barriendo las hojas de la vereda a una boca de tormenta. y recordé cuando se inundan las calles la gente quejandose que nadie hace nada. Y pensé "después no culpen al chancho". Un amigo mío tenía un blog y yo que siempre tuve la inquietud de escribir andaba con ganas de abrir uno. El nombre estaba ahí frente a mí.

El blog nunca llegó a ser lo que esperaba si bien a veces lo leo y me gusta lo que leo. El Facebook del chancho fue otra cosa.

Lo extraño. Si bien no era yo, era un buen amigo. El chancho

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo también extraño al chancho!! :(

Juli Cappe dijo...

Vino y se fue??? Así no es la cosa, justo le quería preguntar algo y no lo encuentro más en facebook!! Exijo explicaciones!

Mariano dijo...

No me pregunte cómo volví a terminar acá, pero me hizo el rato con el escrito. Si quiere echarle la culpa a alguien por mi súbita y repentina presencia, desde ya le digo que se la eche al chancho.

Debe hacer años que no pasaba por estos lares. Incluso debe hacer años que no pisaba blogger. Y acá me ve. La vida esconde situaciones impensadas.

Abrazo, mi estimado. Ojalá vuelvan las chanchadas.

Juli Cappe dijo...

Aparezca que se lo extraña!!! De nuevo!!

Cecilia Mangiaterra dijo...

Chancho!!! no se como de golpe se me abrio esta pagina, casualidad o destino, pero realmente te digo que se te extraña y muchooo! Volvé y volvé a sacarnos sonrisas con tus ocurrencias!
Beso grande

Cookie dijo...

Te entiendo. Te re banco.
Ya vez, Cookie también extraña ser Cookie.
Un beso grande!

Naniática dijo...

yo fui chanch-adicta en un momento y sin darme cuenta
que vuelva el tipo
que vuelva en otro ser
reencarnación
y que no se vuelva uña
que sea algo que nos escriba y describa y divierta

India Suarez dijo...

4 años despues, vuelvo a leer al chancho, que loco che!